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Es una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿estás segura de que la persona que te está ofreciendo esa propiedad en Punta Cana realmente tiene el derecho legal de venderla? Las estafas inmobiliarias en República Dominicana han aumentado de forma preocupante en los últimos años, afectando tanto a dominicanos como a inversionistas extranjeros, y quiero darte las herramientas concretas para protegerte.
Según especialistas del sector consultadas recientemente sobre este problema: "lo primero que debo verificar es que esa persona es quien dice ser, que es el propietario y que el inmueble está registrado en el Registro de Títulos". Esta verificación no es un paso opcional dentro de una compra cuidadosa, es el punto de partida obligatorio.
✔ Falsificación de documentos: se presentan títulos de propiedad falsificados para hacer parecer que el terreno o inmueble está legalmente en venta.
✔ Venta de inmuebles inexistentes: el fraude más común, donde se ofrecen propiedades que directamente no existen, respaldadas con documentos y planos falsificados.
✔ Suplantación de identidad: se utilizan identidades falsas, o se asume la identidad de un propietario o desarrollador legítimo, para engañar a compradores desprevenidos.
✔ Ventas fraudulentas múltiples: el mismo apartamento o terreno se vende a varios compradores distintos sin que ninguno lo sepa, generando conflictos y pérdidas económicas para varias personas simultáneamente.
✔ Promesas de rentabilidad irreal: aunque no es en sí una falsificación documental, es una táctica común para generar confianza rápida y apurar decisiones sin la debida verificación.
✔ Solicita su documento de identidad (cédula o pasaporte) y compáralo cuidadosamente contra el nombre que aparece en el Certificado de Título.
✔ Si actúa a través de un poder, verifica que ese poder esté vigente, correctamente notariado, y que efectivamente lo faculte para vender esa propiedad específica.
✔ Desconfía de vendedores que evitan llamadas telefónicas, reuniones presenciales o videollamadas, comunicándose únicamente por correo electrónico o mensajería. Un vendedor legítimo no debería tener inconveniente en hablar directamente contigo.
✔ Certificado de Título vigente, verificado directamente en el Registro de Títulos, no solo la copia que te entrega el vendedor. Si te muestran una copia borrosa, poco legible, o que no está claramente a nombre del vendedor (o de la empresa vendedora, si es un desarrollador), es una señal de alerta seria.
✔ Certificado de Cargas y Gravámenes vigente, expedido por el Registrador de Títulos, que confirma si el inmueble realmente está a nombre del vendedor y si tiene deudas pendientes.
✔ Certificación IPI, que también confirma quién es el propietario legal y su situación frente al Impuesto al Patrimonio Inmobiliario.
✔ Certificación del Estado Jurídico del Inmueble, que resume la situación legal actual del inmueble directamente desde el Registro de Títulos, incluyendo si el vendedor tiene efectivamente el derecho legal de venderlo.
Ir directamente a la Jurisdicción Inmobiliaria, el Registro de Títulos, y al Catastro Nacional para obtener información detallada de los documentos y el estado jurídico del inmueble es una tarea que debe realizarse antes de comprometer cualquier pago, idealmente a través de tu propio abogado, independiente del vendedor.
✔ Exigencia de pago anticipado antes de permitirte visitar la propiedad. Las transacciones seguras requieren verificar primero el inmueble y toda la documentación, nunca al revés.
✔ Anuncios de proyectos que no han comenzado, o que parecen "fantasma", sin evidencia física de construcción ni documentación de permisos verificable.
✔ Presión para decidir rápido, con la excusa de que "hay otro comprador interesado" o que la oferta especial vence pronto. Esta táctica busca precisamente que te saltes la verificación adecuada.
En años recientes, se han reportado casos de estafas inmobiliarias significativas en el país, incluyendo situaciones que involucraron a agentes y agencias formalmente establecidas, lo que confirma que la verificación no debe relajarse ni siquiera cuando trabajas con intermediarios aparentemente profesionales. La debida diligencia debe aplicarse siempre, sin importar cuán confiable parezca el vendedor o el agente.
Si identificas señales claras de una posible estafa, puedes presentar tu denuncia ante el Ministerio Público, además de alertar a Pro Consumidor y a las asociaciones del sector, como la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi), que han sido activas en advertir públicamente sobre este tipo de riesgos.
Nunca avances con un pago, por pequeño que sea, sin haber verificado de forma independiente (a través de tu propio abogado, no del vendedor) que la persona con la que estás negociando efectivamente tiene el derecho legal de vender esa propiedad específica. Esta verificación toma relativamente poco tiempo comparada con la magnitud de la pérdida que evita.
Si estás evaluando una propiedad en Punta Cana y quieres que verifiquemos juntas la legitimidad del vendedor antes de que avances, escríbeme. Soy Yolanda Landínez y solo trabajo con propiedades y vendedores cuya documentación puedo verificar con total confianza: escríbeme por WhatsApp.
Este contenido es informativo y refleja patrones de fraude documentados en el sector inmobiliario dominicano al momento de su publicación. No sustituye la asesoría de un abogado especializado, quien debe verificar la documentación específica de cada transacción.