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Es un término que vas a encontrar cada vez con más frecuencia al evaluar proyectos en Punta Cana, especialmente en desarrollos de mayor escala: "este proyecto opera bajo fideicomiso". Quiero explicarte exactamente qué significa esto, qué protección real te da, y qué no debes asumir automáticamente por el simple hecho de que un proyecto lo mencione.
El fideicomiso fue incorporado formalmente a la legislación dominicana mediante la Ley 189-11 para el Desarrollo del Mercado Hipotecario y el Fideicomiso, promulgada en 2011, junto con su Reglamento 95-12. Antes de esta ley, la figura del fideicomiso (inspirada en el trust anglosajón) prácticamente no existía en el ordenamiento jurídico dominicano, a pesar de intentos legislativos previos que nunca prosperaron.
Es una estructura legal donde el desarrollador (fideicomitente) transfiere los recursos de su proyecto —tanto el terreno como los fondos captados de compradores e inversionistas— a un tercero independiente y regulado (el fiduciario), quien administra esos activos según un propósito específico definido en el acto constitutivo: en este caso, completar la construcción del proyecto conforme a lo prometido a los compradores.
✔ Transparencia y control: la fiduciaria supervisa la ejecución del proyecto y administra los recursos, en lugar de que el dinero de los compradores pase directamente por las cuentas personales o corporativas del desarrollador.
✔ Protección real ante problemas financieros del desarrollador: esta es la ventaja más significativa. El patrimonio fideicomitido (tanto el terreno como los fondos) está legalmente separado del patrimonio del desarrollador. Si la constructora enfrenta problemas financieros, el proyecto no puede ser embargado por sus acreedores generales, lo que permite la continuidad del proyecto y protege tanto al desarrollador como a los compradores.
✔ Mayor formalización del proyecto: la Ley 189-11 fomenta que los proyectos bajo esta estructura pasen por controles más rigurosos antes de ser aprobados, lo que en la práctica eleva el nivel de seriedad documental del desarrollo.
Aquí está el punto más importante de este artículo: un fideicomiso no garantiza la entrega ni el éxito del proyecto. Agrega supervisión y transparencia sobre el uso de los fondos, pero tú debes seguir evaluando por separado la experiencia del desarrollador, sus permisos, y el avance real de la obra, exactamente como haríamos con cualquier proyecto sin esta estructura.
✔ Un fideicomiso mal estructurado, o con un fiduciario poco riguroso en su supervisión, no te protege tanto como podría sugerir el nombre de la figura.
✔ La existencia de un fideicomiso no reemplaza ninguna de las verificaciones que hemos cubierto extensamente en esta serie: trayectoria del desarrollador, permisos municipales, certificación jurídica del terreno.
✔ Solicita el nombre de la entidad fiduciaria específica que administra el proyecto; en República Dominicana, únicamente personas jurídicas debidamente autorizadas pueden actuar como fiduciarios.
✔ Pide ver la documentación fiduciaria formal, no solo una mención en el material de marketing.
✔ Verifica de forma independiente, junto con tu abogado, tanto los permisos del proyecto como el material comercial que te presentan.
No todos los proyectos en Punta Cana cuentan con estructura fiduciaria; es más común en desarrollos de gran escala y en preventas de proyectos con múltiples inversionistas, donde el volumen de capital involucrado justifica esta capa adicional de formalidad y supervisión. Proyectos más pequeños o de un solo desarrollador individual pueden operar sin esta estructura, sin que eso los convierta automáticamente en menos confiables, siempre que cumplan con el resto de las verificaciones que hemos cubierto en esta serie.
Como veremos en nuestro próximo artículo sobre qué hacer si el desarrollador enfrenta problemas financieros, esta separación patrimonial que ofrece el fideicomiso es precisamente la razón por la que, ante dificultades financieras del desarrollador, los proyectos estructurados bajo esta figura tienen mayores probabilidades de continuidad que aquellos donde los fondos de los compradores se mezclaron con las finanzas generales de la empresa.
Un proyecto bajo fideicomiso no es automáticamente "más seguro" en abstracto; es un proyecto con una capa adicional de protección estructural que complementa, no reemplaza, tu propia debida diligencia. Pregunta siempre por el nombre de la fiduciaria, verifica su documentación, y sigue aplicando el mismo rigor de verificación que aplicarías a cualquier otra inversión.
Si estás evaluando un proyecto en Punta Cana y quieres que verifiquemos juntos si realmente opera bajo una estructura fiduciaria sólida, escríbeme. Soy Yolanda Landínez y te ayudo a entender exactamente qué protección tienes en cada proyecto: escríbeme por WhatsApp.
Este contenido es informativo y se basa en la Ley 189-11 vigente al momento de su publicación. No sustituye la asesoría de un abogado especializado, quien debe verificar la documentación fiduciaria específica de cada proyecto.