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Es el escenario que ningún comprador quiere imaginar al firmar su promesa de venta en preventa, pero que como asesora prefiero que conozcas con anticipación: qué pasa si el desarrollador de tu proyecto enfrenta dificultades financieras serias antes de completar la construcción. Vamos a ver tanto la protección legal disponible como lo que puedes hacer de forma preventiva.
En julio de 2026, la Cámara de Diputados convirtió en ley la Reestructuración y Liquidación de Empresas y Personas Físicas Comerciantes (conocida como Ley de Quiebra), cuyo objetivo es establecer mecanismos y procedimientos para proteger a los acreedores ante dificultades financieras de sus deudores, incluyendo la posibilidad de continuidad operativa de las empresas mediante procedimientos de reestructuración, no solo liquidación total. Esto significa que, si un desarrollador enfrenta problemas financieros serios, existe ahora un marco legal más moderno que busca, cuando sea posible, mantener la operación y cumplimiento de sus obligaciones, en lugar de ir directo a una liquidación que perjudique a todos los acreedores, incluidos los compradores.
Como explicamos en nuestro artículo anterior, si tu proyecto está estructurado bajo un fideicomiso conforme a la Ley 189-11, el patrimonio fideicomitido (terreno y fondos) está legalmente separado del patrimonio general del desarrollador. Esto significa que, si la constructora enfrenta problemas financieros, el proyecto específico no puede ser embargado por los acreedores generales de esa empresa, lo que permite, en la mayoría de los casos, la continuidad del proyecto bajo la supervisión de la fiduciaria, incluso si el desarrollador original atraviesa dificultades.
Si tu inversión está en un proyecto sin fideicomiso, tu protección depende en mayor medida de cómo esté redactado tu contrato y de qué tan rápido actúes ante las primeras señales de alerta:
✔ Revisa tu contrato de promesa de venta para identificar exactamente qué cláusulas de protección tienes en caso de incumplimiento del vendedor, tal como cubrimos en nuestro artículo sobre qué hacer si la preventa se retrasa.
✔ Verifica si tus pagos fueron depositados en una cuenta separada o gestionados mediante algún mecanismo de custodia (revisa nuestro artículo sobre cuentas de plica), lo cual te da una posición mucho más fuerte que si el dinero se mezcló directamente con las cuentas operativas del desarrollador.
✔ Retrasos crecientes y poco explicados en el cronograma de construcción.
✔ Cambios frecuentes en el equipo de ventas o de gestión del proyecto.
✔ Dificultad creciente para obtener respuestas claras sobre el avance de la obra.
✔ Rumores o reportes de otros compradores del mismo proyecto sobre pagos atrasados a contratistas o proveedores.
✔ Cambios en las condiciones de pago ofrecidas, especialmente si de pronto se solicitan pagos adelantados fuera del cronograma original pactado.
Como recomendamos en nuestro artículo sobre verificar la reputación de un desarrollador, mantenerte conectada con otros compradores del mismo proyecto (a través de grupos de WhatsApp o comunidades de propietarios) es una de las formas más efectivas de detectar estas señales tempranamente, antes de que se conviertan en un problema irreversible.
Una especialista del sector recomienda específicamente evaluar: ¿existe una línea de crédito bancaria respaldando la construcción, o el proyecto depende únicamente de los fondos captados en preventa para financiarse? Un proyecto que se apalanca completamente en el dinero de los compradores, sin respaldo bancario adicional, tiene un perfil de riesgo distinto (y generalmente mayor) frente a uno con financiamiento institucional complementario, como vimos en nuestro artículo sobre financiamiento del promotor vs. bancario.
✔ Documenta todo formalmente: comunicaciones, cronogramas incumplidos, cualquier evidencia del estado real de la obra.
✔ Consulta de inmediato con tu abogado sobre las opciones disponibles según tu contrato específico: exigir cumplimiento, negociar garantías adicionales, o evaluar la rescisión con devolución de lo pagado.
✔ Coordina con otros compradores del proyecto, si es posible, ya que actuar de forma informada y colectiva (aunque cada quien mantenga su caso legal individual) suele dar mayor peso frente al desarrollador o, en un escenario más serio, frente a un proceso de reestructuración formal bajo la nueva ley.
✔ Verifica si existe algún acreedor hipotecario o fiduciario con derechos sobre el proyecto, ya que esto determina quién tiene prioridad en un eventual proceso de reestructuración o liquidación.
Todo lo que hemos cubierto en esta serie sobre verificar la trayectoria del desarrollador, confirmar sus permisos municipales, entender su estructura financiera, y priorizar proyectos con fideicomiso cuando sea posible, es exactamente lo que reduce tu exposición a este escenario desde el principio. No existe una protección posterior tan efectiva como una buena verificación previa a la firma.
Ningún inversionista quiere pensar en este escenario, pero conocerlo de antemano te permite tomar decisiones más informadas desde el momento en que eliges tu proyecto: priorizando desarrolladores con trayectoria comprobada, estructuras de fideicomiso cuando sea posible, y contratos bien redactados que te protejan si algo no sale como se prometió.
Si estás evaluando un proyecto en preventa en Punta Cana y quieres que analicemos juntas el perfil de riesgo financiero del desarrollador antes de que inviertas, escríbeme. Soy Yolanda Landínez y solo trabajo con desarrolladores cuya solidez puedo verificar con confianza: escríbeme por WhatsApp.
Este contenido es informativo y se basa en la Ley 189-11 y la Ley de Reestructuración y Liquidación aprobada en julio de 2026, ambas vigentes al momento de su publicación. No sustituye la asesoría de un abogado especializado, quien debe evaluar tu contrato y situación específica.