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Hace apenas unos días, el presidente Luis Abinader estuvo en Nueva York presentando a República Dominicana ante un grupo de empresarios y líderes iberoamericanos de alto nivel. Quiero contarte exactamente qué se dijo en ese encuentro, porque el mensaje que un gobierno transmite a inversionistas internacionales es, en sí mismo, información valiosa para quien ya invirtió (o está considerando invertir) en el país.
El presidente Abinader participó en un encuentro organizado por el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) y el Adam Smith Center for Economic Freedom, en el marco de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrado el 21 de septiembre de 2026. Ante este grupo, presentó las condiciones que, según explicó, convierten a República Dominicana en un destino atractivo para nuevas inversiones.
✔ Estabilidad política y social como pilar central del atractivo del país, un factor que los inversionistas internacionales suelen priorizar por encima de casi cualquier otro incentivo puntual.
✔ Crecimiento económico sólido: el presidente estimó que República Dominicana crecerá al menos 4.5% durante 2026, adelantando que los datos de agosto mostrarían una expansión superior al 5%.
✔ Inversión extranjera por encima de los US$5,000 millones, manteniéndose en ese nivel incluso en medio de tensiones comerciales internacionales.
✔ Reducción sostenida de la deuda pública: la relación deuda-PIB, que llegó a 67% en 2020 como consecuencia de la pandemia, se encuentra actualmente alrededor de 57%, con una estrategia declarada de seguir reduciéndola gradualmente sin afectar el crecimiento.
Entre los sectores que el presidente mencionó específicamente como oportunidades de inversión estuvieron semiconductores, tierras raras, y turismo. Que el turismo siga apareciendo explícitamente en el discurso de atracción de inversión internacional, junto a sectores de alta tecnología como semiconductores, confirma que el gobierno sigue viendo este sector como un pilar estratégico, no como un mercado ya maduro y sin más espacio de crecimiento.
Un punto que vale la pena destacar es el compromiso declarado del gobierno de simplificar los procesos para hacer negocios en el país: mediante el programa Burocracia Cero, la meta es reducir los procesos necesarios para desarrollar operaciones productivas a un máximo de seis permisos. Actualmente, el proceso para la aprobación de una zona franca toma alrededor de cuatro meses una vez entregada toda la documentación requerida.
El presidente destacó que se reúne cada mes con representantes empresariales a través del Comité Meta RD 2036, una iniciativa que persigue duplicar el tamaño de la economía dominicana para ese año. Este tipo de mecanismo institucionalizado de diálogo público-privado es, en sí mismo, una señal de continuidad y previsibilidad para quien está evaluando comprometer capital en el país a largo plazo.
El presidente informó que el próximo 10 de octubre, República Dominicana recibirá de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) el certificado de Hambre Cero, convirtiéndose en el quinto país de América Latina en alcanzar ese reconocimiento. Este tipo de logros, aunque no directamente relacionados con bienes raíces, forman parte del conjunto de señales que construyen la reputación internacional de un país como estable y bien gestionado.
Es natural (y saludable) ser escéptica ante cualquier discurso gubernamental dirigido a atraer inversión; todo gobierno presenta la mejor cara posible de su país ante audiencias internacionales. Lo que sí vale la pena observar es la consistencia entre lo que se dice en estos foros y lo que efectivamente se ejecuta: el crecimiento de las zonas francas, la reducción efectiva de la deuda-PIB, y las obras de infraestructura que hemos venido cubriendo en esta serie (préstamos del BID, expansión aeroportuaria, mejoras viales) son indicadores verificables que respaldan, al menos parcialmente, el discurso presentado en Nueva York.
Este tipo de gira de inversión no debería ser tu única fuente de información para decidir invertir en Punta Cana, pero sí es una pieza más del panorama macro que confirma hacia dónde el gobierno dominicano está orientando su estrategia de posicionamiento internacional, y turismo sigue siendo, explícitamente, parte central de esa estrategia.
Si quieres que conversemos sobre cómo este contexto macroeconómico y de posicionamiento internacional se conecta con tu decisión específica de inversión en Punta Cana, escríbeme. Soy Yolanda Landínez y sigo de cerca este tipo de desarrollos para mantener a mis clientes bien informados: escríbeme por WhatsApp.
Este contenido es informativo y se basa en declaraciones oficiales realizadas el 21 de septiembre de 2026 en Nueva York. Las cifras económicas mencionadas son estimaciones y proyecciones gubernamentales al momento de su publicación.